Educación por Competencias

Publicado por Patricia Pérez Serapio el Saturday 15 de November de 2008. Categorizado en: Educación, Información, Orientación profesional
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En los últimos años y a través de diversos medios hemos escuchado acerca de las “competencias”, principalmente en la educación de los niños basada en competencias.

Pero, comencemos por el principio, ¿qué son “competencias”?

Diversos autores han propuesto sus definiciones, entre las más importantes se encuentran:

  • Características subyacentes a un individuo, que están causalmente relacionadas con un rendimiento efectivo o superior.
  • Conjuntos de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas que posee una persona, que le permiten la realización exitosa de una actividad.
  • Características subyacentes de las personas que indican formas de comportarse o pensar, generalizables de una situación a otra, y que se mantienen durante un tiempo razonablemente largo

Desde un punto de vista educativo, una competencia es la capacidad de un ser humano para actuar de manera creativa, cooperadora, eficaz, eficiente, ética, pertinente, satisfactoria, sofisticada y transformadora; en un primer momento con las diferencias individuales y en un segundo momento en forma colectiva, mediante habilidades, aptitudes, destrezas y estrategias adquiridas en el curso de su existencia; integrando sus dimensiones y esferas del desarrollo: físico, cognitivo, emocional y social, con el fin de manejar y resolver necesidades, situaciones, desafíos, incertidumbres y problemas dentro y fuera de su contexto sociocultural.
 
¿Por qué es importante conocer acerca de la educación por competencias?

Actualmente todo programa educativo tiene implícita la necesidad de desarrollar competencias, es decir, que los niños puedan adquirir habilidades, destrezas y conocimientos específicos así como capacidad para establecer relaciones sociales y conciencia de la conservación del entorno.

Sin embargo, la educación de los menores no debemos abandonarla y restringirla únicamente a la escuela; desde la educación inicial, los padres de familia así como los educadores y todos los especialistas que estamos involucrados en el desarrollo de los infantes, necesitamos encontrar estrategias e instrumentos de aprendizaje que faciliten a los niños la adquisición y dominio de dichas competencias.

¿Cuáles son las competencias más importantes?

Las competencias que un individuo puede desarrollar son muy amplias y variadas, sin embargo podemos englobarlas en 4 importantes categorías:

  • Competencias cognitivas
  • Competencias físicas
  • Competencias emocionales
  • Competencias sociales

Debemos tomar en cuenta que cada individuo es diferente y poseerá mayores habilidades que otros para el desarrollo de alguna competencia en particular, sin embargo, es importante brindarles a los niños la oportunidad de experimentar en diversas áreas, permitirles el perfeccionamiento de sus áreas fuertes y apoyarlos para desarrollar aquellas competencias que por sus características personales les sean mucho más complejas.

¿Cómo apoyar a los infantes a desarrollar las competencias?

Como padres de familia y educadores, debemos ir preparando a los pequeños para enfrentarse a los nuevos modelos educativos y profesionales.

Los mejores instrumentos de aprendizaje para los menores son los más sencillos y accesibles, me refiero a:

  • Juegos
  • Cantos
  • Garabateo
  • Dibujos
  • Expresión corporal
  • Expresión oral

A través de éstos instrumentos podemos transmitir a los niños las habilidades básicas para el desarrollo de la escritura, el cálculo, así como destrezas, valores y actitudes requeridos para desarrollar y fortalecer las competencias que le permitan mantener relaciones familiares y sociales con respeto y dignidad, tomar decisiones debidamente informadas así como mejorar su calidad de vida y la de su entorno.

Los psicólogos de Unidos por la Familia, apoyamos a los padres de familia y educadores para que puedan contar con elementos, herramientas y estrategias que les permitan enfrentar los nuevos modelos educativos y por otro lado faciliten la tarea de educación infantil con la finalidad de lograr que nos pequeños obtengan los mejores beneficios que brindan los modelos actuales sin dejar de gozar los privilegios de la infancia.

No cabe duda que nos encontramos en un mundo cada vez más competitivo por lo que no hay tiempo que perder, debemos desarrollarnos y apoyar el desarrollo de nuestros niños utilizando todas las estrategias posibles. La pasividad ante los nuevos retos solo traerá consigo grandes y desfavorables desventajas para las nuevas generaciones.

 

La Familia como Unidad

Publicado por Kain el Thursday 2 de October de 2008. Categorizado en: Importancia de la familia, Valores en la familia
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Cada uno de los miembros de la familia es único y especial
Cada uno de los miembros de la familia es único y especial

Pienso que el deber de los padres, es velar por las necesidades de cada individuo en la familia, que ninguno de ellos, niño o adulto, es más importante que cualquier otro aunque cada uno de los miembros es único y especial. Todos los niños viven bajo las mismas reglas de la casa, se les enseña y educa según su estilo de aprendizaje y personalidad. Así también los adultos en casa han de ser iguales, independientemente de quién esté a cargo de los niños y quien trae a casa el dinero.

Para lograr un sano desarrollo familiar es imprescindible equilibrar los aspectos emocionales, espirituales y físicos.

En el seno familiar, los adultos no pueden ser “el centro del universo”; los padres que están atrapados en sus propias carreras, las relaciones, o simplemente ensimismados todo el tiempo, a menudo tienen niños deprimidos que dudan del amor y la devoción de sus padres. Estudios han demostrado que un alto porcentaje de los adolescentes que experimentan con drogas y alcohol provienen de hogares donde los padres están demasiado absortos para notar o prestar atención a lo que está sucediendo con sus propios hijos.

En sentido contrario, encontramos adultos que han decidido renunciar a sus sueños de mejora laboral, abandonan la universidad, o dejan de tener una vida social consagrando todo su tiempo a la familia debido a que consideran que es absolutamente indispensable su presencia.

Por la razón que sea, para los adultos nunca hay suficiente tiempo, energía o dinero; pocas veces llegan a recoger los pedazos de sí mismos que sacrificaron a lo largo del camino. Es importante resaltar que los padres no deben convertirse en los mártires de sus hijos o de la familia; por tal motivo es importante que logren encontrar un saludable equilibrio entre los dos extremos. La necesidad que tienen los padres de paz y tranquilidad es tan importante como la necesidad de los niños de saltar, correr y jugar. La clave es que los padres puedan encontrar un equilibrio entre dichas necesidades.

Mucha gente dice que los niños siempre deben estar primero a toda costa. No estoy de acuerdo. Los niños que son criados para ser el centro del universo, crecen creyendo que tienen derecho a seguir siéndolo para el resto del mundo; es injusto enseñar a los niños que son más importantes que todos los demás; los niños que crecen pensando que tienen derecho a obtener todo aún a costa de los demás, se convierten en individuos insensibles y destructores de la autoestima de otros. El mundo real enseña lecciones muy duras. A la gente le desagradan este tipo de niños, no importa cuán especial mami y papi piensan que lo son. Es mejor enseñar a los niños que todos son iguales en cuanto a necesidades, esperanzas, sueños, y otros objetivos a lo largo de sus vidas.

Hay familias que las que al parecer existe un equilibrio entre las necesidades de todos, pero realmente no son una unidad familiar debido a que los padres están ocupados programando sus propias vidas, mientras que los adolescentes viven vidas independientes, y tan solo llegan a casa a comer y dormir, estando  completamente desconectados de la familia.

También he visto familias yendo en la dirección opuesta en las que nadie satisface sus necesidades personales porque todos tenían que sacrificarse constantemente por el bien de la familia. No debemos caer en los extremos, busquemos equilibrar las necesidades y los sueños de cada miembro de la familia. Hay que recordar que la familia es una unidad. Los hijos deben aprender a no sólo mirar sus propias necesidades, sino también en cómo es que sus necesidades afectan a otros y cómo las necesidades de otros miembros de  familia afectan sus propios intereses. El enseñarles a los niños a comprender las necesidades de la familia, ayuda a determinar y satisfacer las necesidades y las metas de la familia.

Al hacer reflexionar a nuestros hijos sobre ellos mismos y sobre los demás miembros de la familia permite que logren comprender que son importantes, pero no más, ni menos importantes que los demás.

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