Publicado por Kain el Wednesday 16 de January de 2013. Categorizado en: Educación
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Con relativa frecuencia observo a algunos padres quejarse de diferentes situaciones relacionadas con el aprendizaje escolar de alguno de sus hijos. Culpan al sistema, al maestro, al hijo y, en ocasiones, a sí mismos. Y no, no se trata de buscar culpables donde no los hay, sino de buscar el origen real del problema que presenta el niño y, así, tratar de hallar la mejor solución.
En el peor de los escenarios, el niño es el menos culpable, pues no tiene ni la experiencia ni el conocimiento para detectar en qué está fallando y corregirlo. Si nadie pone la debida atención en el desempeño y dificultades escolares del niño, o si no se les da la adecuada importancia, los problemas se podrían agudizar y acumular cada vez, con cada curso que el niño realice. Pero por favor, jamás se dirija al niño tratándolo como un fracasado en el área escolar. Todos los niños son diferentes y únicos, con diferentes capacidades y habilidades. Lo único verdadero es que, así como hay niños brillantes, hay otros con dificultades, las cuales pueden tener muy diversas causas.
Usualmente, la gran mayoría de los padres no estamos capacitados para detectar los problemas de aprendizaje que pudieran estar presentando nuestros hijos a menos que tengamos una preparación en dicha área, pero si nos damos cuenta cómo evolucionan sus calificaciones, y tampoco muchos maestros están preparados para ello. Por ello, cuando cualquiera de estos adultos detecta una anomalía en este aspecto, deberá acudir a la asesoría de un especialista en estos temas como lo puede ser un psicólogo, para que detecte el problema específico y corregirlo, si fuera necesario y posible.
Los problemas de aprendizaje son causados por las diversas maneras en cómo funciona y procesa el cerebro la información, variando de una persona a otra, y se presentan en un porcentaje muy alto de la población en edad escolar. Es decir, un problema muy común, y se manifiestan o detectan, por lo general, en los primeros años de edad escolar. Pero no por común se debe dejar de atender, pues puede acarrear problemas en el futuro escolar y social del niño.
Generalmente los problemas de aprendizaje no implican poca capacidad mental, sino por el contrario, suelen presentarse en individuos con niveles promedio o altos de inteligencia. Entre las posibles causas de los problemas de aprendizaje están:
· Factores genéticos
· Factores pre y peri natales
· Madres y padres mayores
· Disfunciones neurológicas, etc.
· Métodos de enseñanza inadecuados.
· Problemas personales o familiares.
· Dificultades auditivas o visuales.
· Trastornos del comportamiento
Me voy a referir en esta ocasión a un problema específico de aprendizaje conocido como: DISLEXIA.
La Federación Mundial de Neurología definió en 1968 a la dislexia, como un trastorno de los niños que, a pesar de las experiencias escolares convencionales, no alcanzan las habilidades lingüísticas de lectura, escritura y ortografía esperables atendiendo a su capacidad intelectual.
Este trastorno se evidencia en una lectura confusa y muy lenta, errores de ortografía y cambio de letras o sílabas. Se caracteriza por un rendimiento inferior al esperado para la edad mental.
Los estudiosos del tema concuerdan en que este trastorno puede producirse antes de que la persona haya aprendido a leer o, incluso, después. Es decir, puede distinguirse entre dos tipos de dislexia:
• La dislexia adquirida la sufren quienes tras haber logrado un determinado nivel lector, pierden algunas de estas habilidades como consecuencia de una lesión cerebral.
• La dislexia evolutiva se presenta en niños que sin razón aparente tienen dificultades especiales en el aprendizaje de la lecto-escritura. A este tipo me referiré.
La dislexia no se produce como resultado de falta de motivación, discapacidad sensorial, un entorno educativo y ambiental desfavorable o de otras condiciones limitativas, aunque si pueden presentarse junto con ellas.
Es importante aclarar que no todo niño con dificultad en la lectura, necesariamente presente este problema de la dislexia. Como todos sabemos, el aprendizaje de la lectura es una actividad muy compleja, y es normal que aparezcan dificultades y errores en las primeras etapas que no tienen por qué indicar una futura dislexia. Muchos autores señalan que para ello tendría que producirse un retraso de dos años en relación al nivel esperado de lectura.
Por ello, es importante que los padres y maestros estén atentos a problemas que pudieran indicar síntomas de dislexia y tratarlos de manera oportuna, es decir en edades tempranas. Los síntomas más habituales son:
• Omisiones, substituciones, inversiones, distorsiones o adiciones de letras, sílabas y/o palabras.
• Rectificaciones, vacilaciones, silabeos y pérdidas de la línea, provocando lentitud lectora
• La consecuencia de estas dificultades en la lectura mecánica es la falta de comprensión de lo leído.
La dislexia puede estar relacionada con otros problemas de aprendizaje escolar, como:
• Dificultades en la realización de los trazados gráficos que requiere la escritura.
• Dificultades para reproducir correctamente los trazados gráficos que integran las palabras.
• Problemas de falta de atención y concentración.
• Falta de interés y motivación por el estudio.
• Fracaso escolar, con aversión hacia la lectoescritura.
Esto puede acarrear desajustes en el comportamiento y el estado emocional, como:
• Aumento en la falta de auto-confianza y de la frustración.
• Baja auto-estima.
• Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva.
Por ello, padres de familia, si su niño presenta síntomas de dislexia, primero que nada guarde la calma, respire tranquilo, asuma que no es un problema grave y acuda a un especialista para:
• Realizar una evaluación temprana de sus dificultades.
• Establecer un programa de refuerzo o adaptación curricular centrado en las tareas de leer y escribir.
• Procurarle un apoyo escolar individual y especializado.
• Coordinarse con otros servicios (sanitarios, educativos)
• Colaborar con el apoyo familiar
Nuestros hijos necesitan apoyo para superar éste y otro tipo de problemas.
Publicado por Patricia Pérez Serapio el Sunday 2 de September de 2012. Categorizado en: Educación, Información, Valores en la familia
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El próximo martes 4 de septiembre se estará llevando a cabo el Segundo Encuentro Nacional Compartiendo Experiencias Educativas de Paz.
En esta ocasión no estaré participando en las Jornadas de Paz de la Ciudad de México, sin embargo, les dejo esta invitación para todos aquellos interesados en intercambiar experiencias relacionadas con la intervención educativa para la construcción de la paz.
La temática que se desarrollará en el evento es:
Panel magistral: Inclusión educativa, un desafío institucional.
Paneles simultáneos:
1) Los retos de la inclusión.
2) Género y ciudadanía.
3) Expresión y participación.
Talleres simultáneos:
1) Lotería de la discapacidad.
2) Inclusión educativa de grupos indígenas originarios y migrantes en el Distrito Federal: elementos para su comprensión y retos.
3) Sensibilización en la diversidad sexual.
4) Taller ONU Mujeres.
5) Jóvenes a escena.
6) El papel del docente en el desarrollo de valores de la democracia
Para mayor información pueden consultar el siguiente enlace: http://www.cdhdf.org.mx/index.php/proximos-eventos/2600-proximos-eventos
Publicado por Patricia Pérez Serapio el Categorizado en: Educación, Infancia
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Hasta el día de hoy existe la discusión acerca de si las habilidades artísticas son innatas o aprendidas; en muchas ocasiones podemos ver a niñas y niños que desde temprana edad muestran inclinación hacia los instrumentos musicales, el baile, el dibujo, etc.; sin embargo, también podemos encontrar muchos casos en los que sin una inclinación aparente son motivadas/os por sus padres para desarrollar sus habilidades y son capaces de demostrar gran habilidad artística.
Sin importar si las habilidades artísticas son innatas o aprendidas, lo cierto es que el arte en cualquiera de sus manifestaciones promueve la capacidad creativa, el desarrollo de una mayor sensibilidad ante diversas formas de expresión cultural, el respeto por diferentes formas de pensar, amplía las posibilidades de expresar sus pensamientos y sentimientos, entre otras cualidades.
Existen diferentes manifestaciones artísticas entre las que podemos encontrar:
Música: Arte de conjuntar los sonidos que transcurren a través de un periodo de espacio y de tiempo de una manera agradable al oído.
Danza: Arte que expresa sentimientos a través de los movimientos corporales en forma rítmica guiados por un patrón.
Pintura: Arte de representar formas y/o imágenes reales, irreales o simplemente abstractas sobre alguna superficie.
Escultura: Arte de crear formas originales ya sean figurativas o abstractas, en cualquier tipo de material. Se caracteriza por presentar las 3 dimensiones del espacio.
Arquitectura: Arte de proyectar y construir algún tipo de edificación perdurable cuya forma sea agradable a la vista.
Literatura: Arte que utiliza a la palabra como medio para lograr una movilización de sentimientos induciendo por lo general placer cuando son leídas o escuchadas.
Para que el desarrollo de las habilidades artísticas de las niñas y los niños sea una experiencia útil y agradable, es muy importante tomar en cuenta las preferencias de ellas y ellos. Forzar a una niña o un niño para que cante, baile, toque un instrumento, etc., en vez de fortalecer su autoestima y creatividad puede ocasionar el efecto contrario.
Si usted desea brindarle a su hija o hijo la oportunidad de explorar su talento artístico puede encontrar muchos lugares cercanos a su domicilio y acordes a todo tipo de presupuesto. Aquí les dejo algunos sitios donde podrán encontrar información al respecto:
http://www.bellasartes.gob.mx/index.php/educacion/escuelas.html
http://www.enmusica.unam.mx/div/ofer_edu/cim.html
http://www.cenart.gob.mx/
http://www.literatura.bellasartes.gob.mx/
http://www.cultura.df.gob.mx/index.php/cat-ollin/5006-escuela-de-iniciacion-a-la-musica-y-a-la-danza
http://www.lamatatena.org/es/talleres.html
Publicado por Kain el Tuesday 13 de July de 2010. Categorizado en: Autoestima, Control de estrés, Educación, Información
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Hace algún tiempo, se pensaba, en general, que para visitar a un psicólogo se necesitaba estar “loco” o haber sufrido un fuerte “ataque de nervios”. Nada más equivocado que eso.
Hoy en día, este concepto afortunadamente ha cambiado. Los psicólogos siguen tratando trastornos mentales leves o graves del comportamiento humano, pero también prestan otro tipo de servicios debido a otras razones. Muchos de nosotros, actualmente, podemos sentirnos perdidos o con un enorme vacío en este sociedad de constantes cambios en todos los aspectos , entre la vorágine del trabajo, el estudio, la vida personal con énfasis en la competencia, la superficialidad de inmediata gratificación. Cualquier persona, enferma o no, puede beneficiarse de los servicios psicológicos para mejorar y mantener la salud física y mental tan precaria en estos días, y promover esta actitud saludable con sus seres queridos.
A pesar de que todos podemos beneficiarnos de la orientación psicológica, no todos queremos ver a un psicólogo. He aquí algunas causas por las que algunas personas deberíamos acudir por asistencia psicológica.
Problemas
Comencemos por definir la naturaleza de un problema. Un problema existe cuando hay una discrepancia entre lo que está haciendo y lo que le gustaría estar haciendo.
Si usted puede poner las cosas en términos concretos, lo más claro posible, de manera que no sólo sabe que tiene un problema, sino que ya se encuentra en camino de resolverlo, es probable que no requiera ayuda profesional.
Sin embargo, puede haber complicaciones que interfieren con su capacidad para discernir y resolver sus propios problemas:
1. Podría suceder que, a pesar de sus buenas intenciones para cambiar las cosas, todavía no pueda hacer ningún progreso. En lenguaje psicológico, se ha encontrado con un bloqueo inconsciente a su progreso. Con la ayuda de un psicólogo puede superar más de un bloqueo como este.
2. También podría ocurrir que simplemente se sienta vagamente satisfecho con su vida, pero no tiene una idea clara de cuál es el problema. En este caso podría consultar a un psicólogo para ayudar a definir el problema. Una vez que el problema esté claramente definido, es posible que pueda proceder por usted mismo.
La buena noticia es que una vez que han aprendido a definir y resolver problemas, es probable que no necesite más ayuda profesional.
Síntomas
Por desgracia, si un problema no puede resolverse de forma clara y sencilla, puede convertirse en un síntoma. Un síntoma es una ilusión creada por su inconsciente, que esconde de usted mismo la realidad.
Muchas personas tratan de “deshacerse” de los síntomas zambulléndose en el trabajo, la diversión, la sexualidad o el abuso de sustancias (como la comida, el alcohol o las drogas). Sin embargo, irónicamente, estas cosas sólo causan más problemas lo que suele degenerar en más síntomas. La única solución verdadera para un síntoma es hacer el trabajo psicológico que sea necesario para hacer frente a la verdad tanto teme.
Como ve, el psicólogo es una persona que se interesa por su salud y estabilidad emocional.