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Publicado por Especialista el Friday 3 de June de 2011. Categorizado en: Control de estrés, Educación, Importancia de la familia, Infancia, Información, Modificación de conducta, Orientación profesional, Problemas de conducta, Terapia, Terapia familiar, Trastornos, Valores en la familia
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Algunas razones para consultar al psicólogo

Publicado por Kain el Tuesday 13 de July de 2010. Categorizado en: Autoestima, Control de estrés, Educación, Información
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psicologo

Hace algún tiempo, se pensaba, en general, que para visitar a un psicólogo se necesitaba estar “loco” o haber sufrido un fuerte “ataque de nervios”. Nada más equivocado que eso.

Hoy en día, este concepto afortunadamente ha cambiado. Los psicólogos siguen tratando trastornos mentales leves o graves del comportamiento humano, pero también prestan otro tipo de servicios debido a otras razones. Muchos de nosotros, actualmente, podemos sentirnos perdidos o con un enorme vacío en este sociedad de constantes cambios en todos los aspectos , entre la vorágine del trabajo, el estudio, la vida personal con énfasis en la competencia, la superficialidad de inmediata gratificación. Cualquier persona, enferma o no, puede beneficiarse de los servicios psicológicos para mejorar y mantener la salud física y mental tan precaria en estos días, y promover esta actitud saludable con sus seres queridos.

A pesar de que todos podemos beneficiarnos de la orientación psicológica, no todos queremos ver a un psicólogo. He aquí algunas causas por las que algunas personas deberíamos acudir por asistencia psicológica.

Problemas

Comencemos por definir la naturaleza de un problema. Un problema existe cuando hay una discrepancia entre lo que está haciendo y lo que le gustaría estar haciendo.

Si usted puede poner las cosas en términos concretos, lo más claro posible, de manera que  no sólo sabe que tiene un problema, sino que ya se encuentra en camino de resolverlo, es probable que no requiera ayuda profesional.

Sin embargo, puede haber complicaciones que interfieren con su capacidad para discernir y resolver sus propios problemas:

1. Podría suceder que, a pesar de sus buenas intenciones para cambiar las cosas, todavía no pueda hacer ningún progreso. En lenguaje psicológico, se ha encontrado con un bloqueo inconsciente a su progreso. Con la ayuda de un psicólogo puede superar más de un bloqueo como este.

2. También podría ocurrir que simplemente se sienta vagamente satisfecho con su vida, pero no tiene una idea clara de cuál es el problema. En este caso podría consultar a un psicólogo para ayudar a definir el problema. Una vez que el problema esté claramente definido, es posible que pueda proceder por usted mismo.

La buena noticia es que una vez que han aprendido a definir y resolver problemas, es probable que no necesite más ayuda profesional.

Síntomas

Por desgracia, si un problema no puede resolverse de forma clara y sencilla, puede convertirse en un síntoma. Un síntoma es una ilusión creada por su inconsciente, que esconde de usted mismo la realidad.

Muchas personas tratan de “deshacerse” de los síntomas zambulléndose en el trabajo, la diversión, la sexualidad o el abuso de sustancias (como la comida, el alcohol o las drogas). Sin embargo, irónicamente, estas cosas sólo causan más problemas lo que suele degenerar en más síntomas. La única solución verdadera para un síntoma es hacer el trabajo psicológico que sea necesario para hacer frente a la verdad tanto teme.

Como ve, el psicólogo es una persona que se interesa por su salud y estabilidad emocional.

Ruptura de las relaciones

Publicado por Rafael Hernandez Palmer el Friday 24 de April de 2009. Categorizado en: Importancia de la familia, Orientación profesional, Terapia familiar
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Diversos estudiosos de la psicología social han buscado encontrar una explicación a la insatisfacción y la ruptura de las relaciones de pareja.

En primera instancia hay que precisar que estas dos condiciones o variables no necesariamente se presentan en común, de tal forma que hay diversas parejas que tienen un nivel alto de insatisfacción pero se mantienen unidas, mientras otras eligen romper la relación que les une.

Sin embargo la presencia de insatisfacción es hasta cierto punto parte de un fenómeno psicológico y social esperable. En términos de Freud, en el logro de la identidad, individual o de pareja, se transitan por cuatro etapas:

  • Dependencia
  • Contradependencia
  • Independencia
  • Interdependencia

Para el lector que busque una expresión más simple, y menos cargada de términos “extraños”,  podría comparar la relación amorosa con un ciclo estacional.

En primera instancia, en la primavera de las relaciones, se da un acercamiento pleno de confianza, apertura, conformidad. En ella se da una exploración y búsqueda espontánea, fresca, casi eufórica.

Sin embargo, terminada la primera etapa, se generan los primeros roces y conflictos que alejan a la parejan uno del otro, volviendo comunes los pleitos, y también las reconciliaciones.  Dos posibles peligros se presentan en esta etapa:

  1. Creer que porque hay conflictos se debe desisitir en la consolidación de la pareja
  2. Generar una afición por los polos apasionados de pleito y reconciliación

En la tercera etapa, la independencia, cada miembro de la pareja se da a sí mismo y al otro, un espacio para ver, pensar, sentir y actuar por separado. En la práctica se evidencia en dos vertientes:

  1. Mantenerse unidos legalmente, pero con una vida, física y emocionalmente, en separación
  2. Romper la relación

Sin embargo, el amor maduro alcanza a superar estas tres etapas previas y logra una mezcla equilibrada de cada uno de sus integrantes, con lo cual se presentan las tres “personas” de la pareja, en su tiempo y en su forma: yo, tu, nosotros.

Equilibrio que, en términos de Stenberg, obliga al cuidado cotidiano y meticuloso, de tres ingredientes: intimidad, pasión y compromiso.

  • Intimidad entendida como la capacidad de apertura e intercambio emocional.
  • Pasión, que consiste en la transmisión física de afecto.
  • Compromiso, que es el entendimiento de una meta común.

Y como todo ciclo, el nacimiento y crecimiento de los hijos, los factores económicos, las enfermedades y muchos otros elementos harán que en esta “rueda de la vida” le brinde nueva frescura, retos y compromisos a la pareja.

Y de todo ello surgirá la victoria o el fracaso.

¿Seguir intentando o desistir? Este es el camino que algunos rompen muy rápido y otros alargan innecesariamente.

Pero, así es, en la vida, una espiral de perfeccionamiento y plenitud.

“Día Internacional de la Mujer”

Publicado por Especialista el Sunday 8 de March de 2009. Categorizado en: Educación, Importancia de la familia, Información, Valores en la familia
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Día de la mujer

Este domingo 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer y en Unidos por la Familia no quisimos dejar pasar esta fecha sin enviar una felicitación a todas las mujeres.

Es importante recordar que la celebración se debe al reconocimiento de la igualdad de derechos de las mujeres en diversos ámbitos:

  • Derechos políticos
  • Derechos humanos
  • Derechos sociales y culturales
  • Derechos sexuales y reproductivos

En México aparentemente las obreras y trabajadoras comenzaron a conmemorar el 8 de marzo desde 1935, sin embargo, aún falta mucho por hacer para encontrar la igualdad entre hombres y mujeres. Aún encontramos violencia familiar, maltrato, acoso sexual, discriminación laboral, entre otras.

Exhortamos a todos los lectores a que contribuyamos a continuar con una cultura de igualdad y respetemos los derechos tanto de hombres como de mujeres por igual.

¡FELICIDADES!

Desarrollo del lenguaje infantil

Publicado por Patricia Pérez Serapio el Monday 2 de March de 2009. Categorizado en: Educación, Infancia, Información, Orientación profesional, Terapia
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Desarrollo del lenguaje

¿Cómo podemos saber que el desarrollo del lenguaje de nuestros pequeños es adecuado?

Si bien es cierto que el lenguaje va evolucionando a diferente ritmo dependiendo de la estimulación que le brinde a su hijo, también es cierto que hay ciertos patrones comunes en cada etapa del desarrollo, por lo que a continuación expondré qué es lo que puede esperar de su pequeño en cada etapa:

1° a 3er. mes:

Le llaman la atención los sonidos y ruidos, intenta mirar hacia el lugar de donde proviene el ruido. Fuera del llanto no produce otro tipo de articulación, sin embargo observa y produce ruidos guturales, precursores del balbuceo.

4° a 6° mes:

Balbucea, hace gorgoritos y ríe. Al oír un ruido familiar, gira la cabeza no solo hacia los ruidos, también cuando escucha la voz de las personas.

7° a 9° mes:

Emite gran cantidad de vocalizaciones espontáneas, no necesariamente con significado pero los sonidos parecidos a una palabra regularmente son reforzados por los padres, por lo que el niño los repetirá y poco a poco lo llevará a formar las primeras palabras. A través de diversas posturas y expresiones faciales comienza a interactuar con su entorno.

10° a 12°:

El niño empieza a combinar los músculos del habla con los de la masticación. Con su facultad imitativa logra una vocaliazción articulada. Las palabras que surgen se dan a través de su conducta alimentaria. Responde a su nombre y es capaz de entender qué significa “no”. Posee una o dos palabras dentro de su lenguaje que utiliza para diversos objetivos.

1 año a 1 año y medio:

Escucha las palabras con mayor atención y repite las palabras familiares por imitación. Es capaz de obedecer órdenes. Al no contar con más de 2 o 3 palabras bien estructuradas, el niño trata de llamar la atención a través de toses y chillidos.

1 año y medio a 2 años:

Ha alcanzado a desarrollar alrededor de 10 palabras bien definidas. Puede llamar a sus padres, decir sí o no cuando le ofrecen algo. Acompaña el “no” con una sacudida de cabeza. Reconoce muchas figuras aún cuando no sea capaz de nombrarlas.

2 años:

El niño puede comprender alrededor de mil palabras, sin embargo, sólo expresa algunas de éstas en su comunicación. Le gusta llamarse a sí mismo por su nombre, entiende mejor las instrucciones con su nombre que cuando le dicen “tú”, le agradan las historias que lo incluyen o ver fotografías en donde aparece su imagen. Al contar sus experiencias las hace con mayor fluidez. Es capaz de diferenciar ciertos elementos básicos, como cuchillo de un tenedor y, a la vez la palabra “no” ya no se acompaña de una sacudida de cabeza sino que es capaz de utilizarlo en el plano de la lógica. “Este no es un tenedor, es un cuchillo”.

3 años:

Las palabras se convierten en instrumentos para designar conceptos, ideas y relaciones. El vocabulario aumenta rápidamente. El soliloquio (hablar solo mientras juega) y el juego dramático, tienen por finalidad desarrollar palabras, frases y organizar. Comienza a utilizar el lenguaje, interpretando al vendedor, al doctor, a papá, etc. El lenguaje es para él  un instrumento para manejar y ordenar el mundo.

4 años:

El plan del día: preguntar. Los interrogatorios parecen casi interminables. Es capaz de elaborar e improvisar varias preguntas, que se convierten en declaraciones. Su lenguaje es mucho más fluido y fácil. A veces habla con el sólo fin de llamar la atención. Le gustan mucho los juegos de palabras. No es capaz de construir estructuras lógicas coherentes, sino que combina hechos, ideas y frases. Puede sostener largas y complicadas conversaciones, como también puede contar una extensa historia, mezclando ficción con realidad.

5 años:

A esta edad surgen cambios importantes derivados de la interacción del niño con otros compañeros de escuela así como la estimulación de procesos de aprendizaje pedagógico que tienen como material básico el lenguaje. A estas alturas ya es capaz de integrar los elementos locutivos, fonológicos y gramaticales de modo “similar” al de los adultos. Ordena sintácticamente los elementos incorporados al habla, siendo su desarrollo dependiente de las influencias culturales del medio. En el aspecto semántico logra un dominio más adecuado de los adjetivos y adverbios relacionados con distancias cantidades y magnitudes.

Si usted nota que su hijo muestra diferencias significativas en la evolución de su lenguaje, no dude en acercarse a un especialista que pueda valorar el desarrollo y determinar el tratamiento adecuado para minimizar las diferencias y brindarle a su pequeño las habilidades necesarias para una vida saludable.